Esta intensa y maravillosa ruta de 4 días te lleva en un viaje rápido pero inmersivo a través del corazón de Marruecos. Comenzando en la costa norte, descubrirás los vibrantes tonos azules de Chefchaouen, las milenarias huellas romanas y el laberinto histórico de Fez, antes de lanzarte a la aventura en las dunas del Sáhara. La travesía culmina cruzando las montañas del Alto Atlas para llegar a la vibrante Marrakech. Es un viaje perfecto para quienes desean experimentar la diversidad cultural y paisajística del país en un itinerario dinámico y lleno de contrastes.
Tu aventura comienza en Tánger, la puerta de África. Tras reunirte con tu guía, pondrás rumbo al interior hacia las montañas del Rif. Tu primera parada será en Tetuán, ciudad con un profundo legado andalusí y que fue capital del protectorado español, donde su medina blanca te dará una primera inmersión en la historia. El destino del día es, sin embargo, la joya azul: Chefchaouen. Al llegar, te envolverá la calma y la belleza surrealista de sus calles pintadas en infinitos tonos de añil y blanco. Tendrás la tarde libre para perderte, fotografiar sus rincones y absorber la atmósfera única de esta ciudad de montaña.
Después de desayunar en la serenidad azul de Chefchaouen, te dirigirás hacia el sur. El viaje incluye una parada extraordinaria: las ruinas romanas de Volubilis. Pasearás entre los impresionantes mosaicos y arcos de esta antigua ciudad, que data del siglo III a.C., aprendiendo sobre la profunda influencia del Imperio Romano en la región. Desde allí, el camino te lleva directamente a Fez, la capital cultural y espiritual. Por la tarde, tendrás tu primer contacto con su legendaria medina, la más grande y mejor conservada del mundo árabe, un laberinto viviente de historia, arte y comercio.
Hoy dejarás atrás las ciudades para adentrarte en paisajes espectaculares. El camino hacia el sur te llevará a dos de las maravillas geológicas de Marruecos: primero, las impresionantes Gargantas del Todra, donde podrás caminar por el lecho del río flanqueado por paredes de roca de 300 metros. Luego, las no menos dramáticas Gargantas del Dades. El horizonte se abre al final del día con la llegada a Merzouga, en el borde del Erg Chebbi. Aquí, una caravana de camellos te llevará a un campamento bereber en medio del desierto. La noche es pura magia, con una cena tradicional bajo las estrellas y la calma infinita del Sáhara.
Despiértate antes del alba para vivir un amanecer inolvidable sobre las dunas. Tras un desayuno en el campamento y el regreso a Merzouga, emprendemos el último tramo del viaje. La ruta pasa por Ouarzazate, la capital del cine marroquí. Visitaremos el famoso Estudio de Cine Atlas y, sobre todo, la majestuosa Ksar de Ait Ben Haddou, una ciudadela de arcilla declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y escenario de películas épicas. Finalmente, cruzaremos las montañas del Alto Atlas por el puerto de Tizi n’Tichka, descendiendo hacia la llanura para llegar al atardecer a la vibrante y colorida Marrakech, donde concluirá tu intensa y memorable travesía.
