Este circuito de una semana captura la esencia más profunda y espectacular de Marruecos. Conduce desde el bullicio de Marrakech, a través de las montañas del Alto Atlas y las antiguas kasbahs del sur, hasta el silencio atemporal del desierto del Sáhara.
Es un viaje de contrastes extremos, donde se vive la magia de un amanecer en las dunas de Erg Chebbi, se exploran fortalezas de leyenda como Ait Ben Haddou y se regresa a la vitalidad eterna de Marrakech. Una ruta clásica diseñada para dejar una huella imborrable.
El viaje comienza con tu llegada al aeropuerto de Marrakech-Menara, donde serás recibido y trasladado a tu riad o hotel en el corazón de la medina. Tras el check-in, la tarde es tuya para una primera inmersión sensorial.
Puedes empezar a perderte por los callejones de los zocos, donde el aroma a especias y cuero llena el aire, o simplemente relajarte en la terraza de tu alojamiento con una vista de los tejados de la ciudad y el sonido de fondo de la llamada a la oración. Es la introducción perfecta al ritmo vibrante de la Ciudad Roja.
Nos despedimos de la ciudad para adentrarnos en paisajes épicos. La ruta serpentea a través del imponente Alto Atlas, cruzando el puerto de montaña de Tizi n’Tichka, que ofrece panorámicas espectaculares. El viaje en el tiempo continúa con la visita a la Kasbah Ait Ben Haddou, un Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO que parece surgir de la tierra misma. Este icono del cine mundial despliega ante ti sus murallas de adobe.
Posteriormente, el camino nos lleva por el pintoresco Valle de las Rosas (en flor durante mayo) hasta alcanzar las dramáticas Gargantas del Dades, cuyos acantilados rojizos se alzan como gigantes esculpidos por el río. La noche se pasa en un hotel con vistas a este paisaje geológico extraordinario.
El día está dedicado a la progresión hacia el desierto. Recorremos la legendaria “Ruta de las Mil Kasbahs” y hacemos una parada imprescindible en las Gargantas del Todra, un cañón estrecho y vertiginoso donde es posible caminar junto a sus frescas aguas. Al final de la tarde, el paisaje se transforma: las primeras dunas doradas del Erg Chebbi aparecen en el horizonte.
En el pueblo de Merzouga, una caravana de dromedarios te espera para una travesía inolvidable al atardecer. El silencio, roto solo por el balanceo de los pasos, te conduce hasta un campamento de jaimas donde disfrutarás de una cena bereber y de una noche bajo un manto de estrellas en pleno Sáhara.
La mañana comienza con uno de los momentos más mágicos del viaje: contemplar el amanecer sobre las dunas del Sáhara. Los colores cambian desde el azul oscuro hasta el naranja incandescente, un espectáculo de una paz absoluta. Tras el desayuno en el campamento, regresarás a Merzouga.
El resto del día está dedicado a explorar el entorno sahariano: puedes optar por un emocionante paseo en 4×4 por los ergs, visitar a una familia nómada para conocer su forma de vida ancestral, o simplemente relajarte en la piscina de un hotel al borde del desierto, dejando que la inmensidad de la arena te envuelva.
Después de un último saludo al desierto, emprendemos el camino de regreso hacia el norte. Nuestro destino es Ouarzazate, conocida como la puerta del desierto y la capital del cine marroquí. Visitaremos los famosos Atlas Studios, donde se han rodado películas como “Gladiator” o “Juego de Tronos”, y exploraremos la imponente Kasbah de Taourirt, antigua residencia del poderoso Pachá de Marrakech. La tarde es libre para pasear por esta ciudad tranquila, con su aire de pueblo grande y sus aires de leyenda cinematográfica.
Iniciamos el regreso a Marrakech, cruzando de nuevo las montañas del Atlas. La tarde te pertenece por completo en la Ciudad Roja. Es el momento perfecto para sumergirse de lleno en su vida: dejarte llevar por el bullicio hipnótico de la plaza Jemaa el-Fna, que al anochecer se transforma en un gran teatro al aire libre con encantadores de serpientes, cuenta-cuentos y puestos de comida. También puedes visitar los Jardines de la Menara, el Palacio de la Bahía o regatear por un último recuerdo en los infinitos zocos.
Disfruta de un desayuno tranquilo y aprovecha tus últimas horas en Marruecos para un paseo final o algunas compras de última hora.
En el horario acordado, un conductor te recogerá en tu alojamiento para el traslado al aeropuerto de Marrakech, donde tomarás tu vuelo de regreso con el equipaje lleno de experiencias y paisajes inolvidables.
